El Embalse de Benagéber y los campamentos de verano en Valencia

 Embalse de Benagéber y sus campamentos de verano en Valencia

Breve historia del Embalse de Benagéber

Miles de jóvenes, adolescentes, chicos y chicas, y turistas visitan cada año los centros de vacaciones de Benagéber en Valencia, sus bosques, los embarcaderos, el embalse y los campamentos de verano en valencia en lo alto de la montaña. Algunos llegan para relajarse unos días, otros para hacer senderismo, barranquismo, convivencias escolares entre Inglaterra y España, diversas actividades multiaventura, rappel, tirolina, de pino a pino, deportes de agua o simplemente practicar y mejorar un idioma en los campamentos de verano en valencia. Pero de todos ellos pocos son los que conocen la historia que se esconde tras sus merecidos días de asueto.

El embalse de Benagéber lo podemos encontrar en pleno cauce del río Túria, en la provincia de Valencia. Concretamente en la comarca de Los Serranos, en Benagéber, pueblo que forma parte de la Mancomunidad del Alto Turia y que en 2013 tenía un censo de 216 habitantes. Pero eso no siempre fue así. En realidad el pueblo se dividió en tres cuando comenzaron las monumentales obras del embalse en 1933, una parte se trasladó a San Antonio de Benagéber (cerca de Valencia ciudad), otra a San Isidro de Benagéber (cerca de Monacada), y la tecera  5 kilómetros del pantano. Ni que decir tiene que fueron obligados a dejar sus casas, sus tierras, y todo por el bien común.

Pueblo de Benagéber antes de que subieran las aguas del Embalse

El nombre propio que recibe ahora no es el que tuvo años atrás, de hecho llegó a tener hasta tres nombres diferentes. Primero Pantano de Blasco Ibáñez, luego de San Bartolomé, y posteriormente del Generalísimo. Por eso y porque lo inauguró en 1952 suele atribuirse al General Franco su construcción, pero nada más lejos de la realidad.

Todo empezó cuando a principios del siglo XX se quiso aprovechar la abundancia de caudales de agua de la zona, y siguiendo las ideas de la época se quiso facilitar el desarrollo del país invirtiendo en grandes obras públicas, especialmente en la Comunidad Valenciana poco agraciada en ese sentido. El gobierno de 1902 proyectó el Plan Nacional de Obras Hidráulicas donde se quería realizar hasta 296 obras destinadas a mejorar el regadío. Dentro de ese plan estaba la construcción de una presa en Lácava, pero en 1912 se presentó un nuevo proyecto para la zona que hizo desestimar el anterior, y ya en 1933 el jefe del Centro de Estudios Hidrográficos junto al ministro de Obras Públicas se decidieron por el embalse de Benagéber en Valencia, y en ese mismo año comenzaron las obras.

Más tarde La Guerra Civil Española motivó la paralización de las obras que ya estaban muy avanzadas. Acabada la guerra se retoma el proyecto y las autoridades franquistas deciden utilizar presos políticos para realizar las labores más peligrosas, no se sabe cuántos dejaron sus vidas en el proyecto. Finalmente en 1955 se termina su construcción, dejando atrás toda una historia de dolor y desarraigo. Aún hoy en día, los descendientes de los antiguos habitantes de Benagéber (y los que todavía viven) se reúnen una vez al año en agosto para compartir y recordar sus raíces.

Gracias al esfuerzo y sacrificio de aquellos hombres hoy podemos disfrutar de un pantano que ocupa 722 hectáreas, con una capacidad de hasta 228 hectómetros cúbicos. Y no solo lo aprovechan los regantes de la comunidad valenciana a través del canal Campos del Turia, sino que los amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre disponemos de la reserva natural Valdeserrillas de 365 hectáreas, además de un centro de vacaciones donde se celebran todo tipo de vivaques de estío, convivencias, deportes multiaventura, campamentos de verano en Valencia en inglés, etc. Sin olvidar el barco solar para hacer recorridos fluviales situado en el embarcadero de Fuente Muñoz. Y todo eso a tan solo una hora de Madrid.

Ahora, cuando visites el embalse o pases unos días en su campamento de verano, sabrás valorar todo lo que el entorno esconde en su historia. ¡No lo olvidemos!

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